Portfolio online para fotógrafos, armado por secciones
Armá tu portfolio online por secciones —Bodas, XV años— con fotos subidas o traídas de una galería, y manejalo junto a tu link de la bio desde «Mi sitio».

Acá contamos lo que vamos construyendo: para qué te sirve y cómo usarlo. Lo último, arriba.
Armá tu portfolio online por secciones —Bodas, XV años— con fotos subidas o traídas de una galería, y manejalo junto a tu link de la bio desde «Mi sitio».

Seguimiento de clientes: te avisamos a quién escribirle hoy —el que no responde el presupuesto, el que debe saldo— y te dejamos listo el WhatsApp o el correo.

Si al cambiar la portada de una galería de fotos grande la colección mostraba sólo las primeras y el resto se quedaba cargando, ya no pasa: aparecen todas.
Los recordatorios de sesión de fotos por correo ahora salen sólo para reservas y sesiones: a una boda o unos XV ya no les llega «te esperamos mañana».

Al compartir una galería de fotos por WhatsApp sale la portada que elegiste: si la cambiás, el enlace cambia y la vista previa se actualiza.

Cada galería de fotos nueva nace con su contraseña, lista para mandar a tu cliente. La ves tocando el ojito y sale sola en el mensaje de WhatsApp.

Mostrá el QR de la galería en pantalla completa en tu evento: los invitados lo escanean y ven llegar las fotos que vas subiendo, sin recargar.

Multiplicamos por cinco el espacio del plan Pro: de 20 a 100 GB. Alcanza para unas 70 galerías de evento completas en línea. No tenés que hacer nada.
Al firmar, tu cliente recibe el contrato en PDF con una hoja que dice quién firmó, cuándo y desde dónde. Y si querés, le pedimos un código por correo antes de firmar.

Si el cobro no sale, tenés 7 días con todo y te avisamos. Si no se renueva, tu cuenta pasa al plan Gratis sin perder nada, y vuelve igual si pagás.
Para cumpleaños infantiles, bautismos y comuniones, tu cliente firma un contrato de fotografía de 7 cláusulas en vez de 18, con la misma base legal.

Tus plantillas de presupuesto de fotografía ahora se editan: cambiás paquetes y precios, las renombrás y dejás de acumular duplicados al guardar.

Ajustes abre con una tarjeta por tema que te dice cómo está cada cosa —logo, moneda, plan— y cada campo se guarda solo al salir, sin botón «Guardar».

Si tu cliente no tiene teléfono, lo cargás desde el mismo presupuesto. O usás «Publicar y copiar el enlace» y se lo mandás vos por donde hablen.

Si en una subida grande una foto se queda sin intentos por un corte de conexión, la reintentamos sola al final del lote, sin que la vuelvas a elegir.

Al mandar un presupuesto por WhatsApp, la vista previa del chat muestra tu portada recortada donde elegiste. Sin portada, va la foto de un paquete o tu logo.

Si no pudimos debitarte la membresía, «Pagar ahora» cubre ese mes y «Cambiar mi tarjeta» carga la nueva, sin darte de baja y con el mismo precio que ya pagás.

Cuando tu cliente acepta el presupuesto, ve el paquete que eligió con sus adicionales, y el contrato que firma describe eso mismo, no un texto genérico.

Antes, una caída de señal a mitad de una subida podía dejar fotos afuera sin avisarte. Ahora el lote se pone en pausa, te lo dice, y sigue solo en cuanto vuelve la conexión.

Los adicionales del presupuesto ahora tienen cantidad. Ponés el precio de una copia impresa y hasta cuántas puede llevar, y el cliente elige el número: el total se ajusta solo.

Ponés el porcentaje con el que trabajás y todos los paquetes nuevos nacen con esa seña, sin que la escribas cada vez. En un paquete puntual seguís pudiendo poner otra.

Antes de borrar un cliente o un presupuesto te decimos qué se lleva con él. Y si te arrepentís, tenés «Deshacer» en el momento y 30 días para recuperarlo desde Ajustes.

Eventos tiene una columna Saldo: lo que queda por cobrar de cada trabajo, al lado del total. Sin abrir el evento y sin hacer la cuenta.

El civil, la fiesta y la post boda ya no son tres eventos sueltos ni una nota escrita a mano: son tres días del mismo trabajo, cada uno con su horario y su duración.

Ahora están separadas en Ingresos y Gastos, cada una con su color, y el nombre que escribiste mal se corrige sin perder los movimientos que ya cargaste.

Tocás la primera, tocás «Marcar hasta…» y después la última: se marcan todas las del medio. Sin arrastrar el dedo y sin teclado.

Los correos con los que entregás una galería ahora se escriben en su propia pantalla, con negrita y viñetas como en un procesador de texto, y con la vista previa al lado.

Mientras armás el presupuesto ves, con nombre, cuál de tus plantillas va a salir cuando el cliente acepte — y podés elegir otra antes de mandarlo.

Las fotos que ya usaste en un presupuesto quedan guardadas y aparecen primero cuando ponés una portada o la foto de un paquete. Sin esperar a que cargue una galería entera.

De la selección de favoritas de tu cliente ahora te llevás los archivos, en su tamaño original y en un solo ZIP. Antes sólo podías copiar los nombres y buscarlas a mano.
